Prueba a ser sincera primero contigo y después con él.
Te sientes insegura, eso está claro, pregúntate si era antes de que la extroversión de tu marido se volviera molesta para tí. Pregúntate porqué y busca la manera de luchar contra esa sensación: sea motivada o no, es perjudicial.
También es posible que tengas descontrolada la progesterona.
Independientemente de todo estás en tu derecho de expresar a tu marido cómo te hace sentir.
Solo espero que sea maduro como para validar tus sentimientos y poner límites a la vecina esa, en concreto.