Si ha cambiado, te debe una disculpa, fácil y sencillo.
Preguntándote por tu época de instituto? Me da en la nariz que no lo ha hecho. En tu lugar, en la siguiente comida de cháchara, con una sonrisa en la cara comentaría las situaciones en las que estuvisteis involucradas: «si si, que cogías los materiales de clase que te pasaba con un pañuelo para no tocar lo que yo, te acuerdas?» «y la del baño! Me llevé una falta a clase cuando me encerrasteis, jajaja».
Porque la venganza se sirve fría, mira. Si tiene un mínimo de educación, te debe pedir perdón. Y si ante lo que cuentes tu familia no te apoya o ella lo niega, te levantas y te vas.