Lo que su padrastro debería darle y no le da, se lo dan sus abuelos, y él no tiene por qué meterse en cosas de tus padres, tu niño y tú.
Cuándo te lo eche en cara díselo así, «ellos hacen con mi hijo las mismas diferencias que haces tú con el tuyo», y luego oídos sordos a todo el veneno que eche por la boca. Y si tienes que mentir, miente, es por tu hijo.