Mi opinión, es que lo cuentes. Pero estando ella delante, y tu familia. Te levantas de la mesa, y les dices a todos que ya la conocías por lo que te sucedió y te hacía. Que tú ya has pasado página pero que crees necesario que lo sepa tú familia. No estás haciendo nada malo, sino contando algo tuyo. Un suceso que sigue ahí. A lo mejor te puede servir de liberación, y a ella de lección. Porque todo vuelve en esta vida. Hazlo, de verdad y libérate en su cara y ante tu familia de esa carga.