Ni caso, déjalo, no es tampoco tu amigo del alma no? Pues que se deje controlar, siempre cuento la misma anécdota, yo tenía un muy buen colega al que yo en su día gusté, se echó novia; muy controladora y celosa ella, me dejó de hablar invitó a todo el mundo a la boda y a mi no me llegó invitación, duraron lo que a ella le costó tener una criatura, aburrirse de el y liarse con otro, luego el vino a querer explicarse, te pasará algún día tranquila.