Yo «dejé ir» hace cosa de dos o tres años. Me veía a mí mismo siempre ansioso, sufriendo por no tener pareja, esforzándome por ser atractivo o interesante en las apps de citas… Y llegué a un punto en el que decidí pasar del tema o por lo menos no insistir más.
Desde entonces veo las parejas como algo que le sucede a otros – Bonito incluso – y estoy en paz, pero al mismo tiempo vivo una vida sin propósito, porque para mí es importante tener una conexión íntima con otra persona, y ese vacío se me está llevando por delante. Vivo porque tengo a mis padres y algún amigo, pero no veo un futuro más allá.