Las relaciones evolucionan, cambian, maduran. La intensidad inicial no dura para siempre y no es algo malo, es una señal de que la relación se está asentando y de que está dando paso a otro tipo de sentimientos y a otro tipo de intimidad.
Algunas personas lo pasan muy mal en este proceso de maduración de las relaciones porque piensan que se están desenamorando, o que esa persona no es porque esa intensidad inicial se ha perdido, pero es sencillamente una parte de lo que es que una relación crezca y evolucione, sin más.
Si te obsesionas con que la relación sea como al principio ¿Cómo va a avanzar? Al principio no os conocíais, al principio no teníais una relación estable ni sabíais hacia dónde iban a ir las cosas. ¿Por qué glorificar esa fase? Ahora tienes una persona a tu lado con quien puedes compartir la vida, y la vida en su día a día no suele ser intensa. No le des más vueltas o trates de buscar un problema que no hay o terminará por afectar a tu relación.
Ánimo.