Prefiero reír a llorar, madre mía lo que hay que leer.
Tengo diagnosticada esclerosis múltiple desde los 14 años y lo he pasado bastante mal, pero conmigo misma.
Nunca jamás se me ha pasado por la cabeza dejar que la opinión subjetiva de una persona hacia mi, con mi enfermedad, me afecte, y mucho menos que se cambie lo que siente. Si te quiere pero sólo sin tu acompañante crónica no te quiere de verdad, y a ti, no te merece la pena.
Hay que madurar!