Yo lo vivo con mi gata. Estoy loca por ella y ella por mí. Nos entendemos guay. Encima es una gata que lleva muy enferma desde muy chiquitina y es un milagro que a sus 7 años siga viva. Entonces cada minuto extra que me regala de vida es un tesoro para mí. La quiero muchísimo. Es mi angelita de la guarda. Como han comentado más arriba a mí también me ha librado de caer en un hoyo muy muy profundo. Así que ya ves que no estás sola.