A ver hermosa, tienes dos opciones, la fácil y la difícil.
La fácil es ponerle un nombre bonito y criarlo como buenamente puedas, ya sabes, madre soltera seguro que es una guarrona.
La difícil es ir a abortar, pero como no te quieres a ti misma seguro que acabas haciendo caso a los antiabortistas que están en la puerta y lo mismo te convencen para ir a la 1 opción.