Lo pusimos en nuestra invitación, indicando que si alguien quería hacer un detalle, estaríamos encantadas de que apoyase el viaje que íbamos a hacer a nuestro lugar favorito. La gente quedó encantada, quien quiso puso lo que quiso, quien prefirió hacer un regalito lo hizo en vez de dar dinero. No sienta mal, se hace mucho y es más cómodo que estar con sobres de dinero encima en un día tan alocado.