Niñas, os voy a contar un secreto fascinante: se puede salir de fiesta sin gastarte un céntimo. Yo cuando salgo no tengo ni que sacar la cartera, no me gusta el alcohol y como salgo solo para bailar voy únicamente a sitios de entrada libre para todo el mundo, que al menos donde vivo hay bastantes. Así que, no, no me parece en absoluto incompatible con estar sin blanca.