Una amiga mía se casó en mayo; ella no pensaba dar el número de cuenta, pero los invitados lo pidieron porque no a mucha gente le hace gracia ir con tanto dinero encima para una cosa de estas y, además, le quitas el marrón a quien tiene que hacerse cargo de recogerlo. Mi amiga no nos lo puso en la invitación porque no le gustaba la idea, pero nos lo puso en el grupo de WhatsApp que se formó para la ocasión, y no creo que a nadie le pareciera mal.