Entre todas las respuestas que has recibido me he quedado, principalmente, con la siguiente: «Así que vuestros problemas no son en ningún caso por ti sino que son culpa suya, y te niegas a poner de tu parte yendo a terapia juntos para solucionarlos porque claro, tú no tienes culpa de nada». Escueto, pero con mucha realidad.
Mira, a mi me sorprende varias cosas. Primero de todo el que «eches por tierra» un trabajo que se asemeja bastante al tuyo, y que digas eso me suena a no tener fé ni en tu propio trabajo. O más bien a no querer asumir lo que conyeva estar del otro lado.
Y no me sirve un «en casa del herrero cuchillo de palo» porque si, yo misma al ser enfermera y entender le doy mil vueltas más a las cosas, e incluso conozco a compañeros que les angustia la idea de ser pinchados, mientras que «disfrutan» de su trabajo haciéndolo, pero nunca se me ocurriría decir que para qué ir al hospital. Es absurdo
Y, en segundo lugar, nadie es perfecto, y todos hacemos cosas que pueden no gustar. Esto te incluye. Puede que no te estés dándo cuenta, pero siempre tenemos cosas que podemos mejorar.
Tu novio me parece muy sensato proponiendo ir a un terapeuta, y se ve que al menos intenta buscar una solución