A ver, no nos rasguemos las vestiduras. El infiel es él. Ella no ha hecho nada malo ni tampoco es una egoísta.
El infiel y egoísta es él. Ella no es más que otra víctima más de este tío al igual que la mujer con la que está casado. Otra mujer más a la que ha utilizado.
De todas formas, si te ha gustado, pues olé, no es tu problema.
Personalmente, yo no lo haría por no rebajarme, por no ser la segunda de a bordo del tipo en cuestión. Pero no por sonoridad ni no sororidad, sobre todo si no conozco a la otra. Esa palabra sobre el papel queda muy bien, pero en la realidad no existe, no hay más que ver la manada de lobas que os habéis echado al cuello de esta chica.