Lo importante es que te acuestes con él teniendo claro lo que es en ese momento: un polvo y punto, que nunca se sabe si la cosa puede llegar más lejos, pero por lo pronto es un polvo y debes echarlo teniendo claro que el chico te pone mucho y que vas a pasar un muy buen rato, por lo pronto nada de amor eterno. Esa es la única forma de que no te quedes hecha polvo si luego desaparece.
De todas formas, ir de prudente no te va a garantizar que se quede contigo para siempre. Así que disfruta el momento y no le des tantas vueltas.