Quiero pensar que esta reflexión es de una persona adolescente que está en su primera relación y todavía no sabe muy bien que es el amor propio y que no ha aprendido a darse su lugar… Querida, con todo el cariño del mundo, nadie es dueño de nadie y nadie es quien para decirte o controlar lo que haces. Pon en una balanza las cosas negativas y positivas de esa relación y tendrás muy clara la decisión que debes tomar.