-No quieres dejarle.
-No quieres seguir así.
-No quieres ir a terapia para intentar solucionarlo.
Lo que tú quieres es que él se “arregle” y vuelva más a tu gusto. Si es eso lo que quieres, yo que sé, díselo. Dile que crees que no ha solucionado sus problemas aunque le hayan dado el alta. Y si no te hace caso y tampoco quieres vivir así, pues lo dejas… No te quedan opciones.