La madre de mi pareja tiene más ahorros que mi madre y, por tanto, no espero que mi madre se haga cargo de gastos que 1. no son suyos y 2. no se puede permitir. Si voy a su casa, siempre hay comida (mucha) en la nevera, pero como adulta independiente y autónoma que soy, si voy al súper, lo pago yo, a menos que ella insista. No comparo a mi familia por lo que me compran o dejan de comprar y no asumo que me faciliten la vida más de lo que lo han hecho ya. Mi madre tampoco es súper afectuosa. Ahora, tengo clarísimo que es la primera persona que va a estar ahí cuando necesite algo, del tipo que sea. En definitiva, como te han dicho, las comparaciones son odiosas…