Es como con una ruptura de pareja: Tienes que pasar ese duelo, centrarte en ti y quedarte con las personas que te quieren. Lo pasarás mal un tiempo, pero después agradecerás no tener a esa gente en tu vida. Si te han echado tan rápido y sin darte la oportunidad de arreglarlo, no vale la pena. Tómatelo como una oportunidad para reforzar lazos con amigos que ya tienes o hacer nuevos en la universidad. Quién sabe si te esperan momentos mejores acercándote a la gente adecuada.