Porfi, no echéis la cruz a las personas que no miran a los ojos, yo muchas veces no lo hago y en parte es porque me causa ansiedad, en parte por otro problema que tengo desde niña. La mayoría intentamos hacerlo, pero por ciertos motivos nos es casi imposible. Se va corrigiendo con tiempo y confianza.
Dicho esto, a mí me causan una desconfianza terrible las personas que tienen siempre un lenguaje «corporativo» (expresiones extrañamente formales y estándares, siempre hiper optimistas incluso en contextos donde no toca), la gente excesivamente religiosa, la impuntualidad extrema o constante y en general cualquier cosa que muestre una falta de empatía.