En las parejas toca hacer sacrificios por adaptarse el uno al otro (dentro de lo razonable). Al final casarse es un «capricho» y él al menos está siendo sincero con que no quiere. Muchas hay que vienen aquí a decir que llevan quinientos años esperando a que su novio se lo pida y al final acaban confesando que nunca quisieron hacerlo y a ver ahora qué plan.
A lo que me refiero es que es respetable que tú quieras casarte, pero es algo infantil desistir en una relación por un capricho romántico. Tú misma dices que en todo lo demás es genial. Es normal que estés dolida porque todos tenemos ilusiones y esta particularmente significaba mucho para ti, pero debes poner todo en una balanza y ver qué te importa más.
Si no contemplas la opción de terminar aceptando con serenidad y no con rencor ni amargura que esto no va a suceder, tendrás que plantearte que esta relación no es para ti.
En mi opinión es bastante frívolo plantearse dejar una relación que tú misma dices que va genial porque él no quiera casarse y además te haya sido claro desde el primer momento. No creo tampoco que debas presionarle demasiado, no podemos cambiar a la gente.
Ánimo y ya nos contarás