Claro que sí, yo he prohibido que a mis hijos les enseñen a ser creativos y esas cosas, que luego te salen artistas y se mueren de hambre, los muy perroflautas. Es más, como vea un plastidecor en casa lo reviento contra la pared.
El más pequeño tiene dos años y ya maneja Excel que da gusto. El día de mañana va a ser un millonario de éxito como Bill Gates y Mark Zuckerberg.