Cariño, con el racismo absurdo que hay en el mundo, si tus compañeros no entienden que te sentiste tan asfixiada como para negar tus orígenes, sinceramente que les follen.
Siento muchísimo que hayas tenido que verte en esa tesitura porque todos somos nuestras raíces y no deberíamos negarlas por miedo incluso si fueran horribles.