Cuando te mate al perro o te pegue una paliza vienes aquí llorando otra vez. La culpa es tuya y de nadie más por seguir en una relación de maltrato en la que hasta te medicas pero ahí sigues. No sales porque no quieres porque para medicarte sí has tenido valor de ir a por las recetas. Le pega alguien una patada a mi perro y encima se reafirma en ello y tienen que llevarme tabaco a la cárcel.