+ 1, S.
Imagínate llegar a la edad de tu madre y no poder costearte ni un estudio para ti sola y tener que vivir en una habitación, sin espacio que llamar y sentir tuyo.
Desconozco las circunstancias que la han llevado a esto pero me da muchísima pena y eso que no es mi madre.
Seguro que a ella vivir ya con su yerno tampoco es que le haga la ilusión de su vida pero prefiere llegar a casa y encontrar “calor de hogar” y el afecto de su hija antes que a unos cuantos desconocidos.
Como bien te han dicho, si te vieses apurada, te gustaría que tu madre te ofreciese su casa.
Yo me moriría antes de dejarla seguir en la tesitura en la que está. Estableciendo unas normas básicas, no creo que la convivencia fuese horrible.