Pues si tú puedes ser madre económicamente, emocionalmente y tienes recursos y ganas, adelante.
Si no, la decisión es tuya.
Ahora, yo sí o sí seguiría sin ese infraser que tienes como pareja porque vaya joyita de personaje.
La decisión es tuya, pero no lo hagas por complacerle porque te ha demostrado lo que es, te lo ha dejado bien claro.