Ya tu historia de por sí no hay por dónde cogerla y tú misma lo sabes…
A mi perro le pega una patada (además dices que no es la primera vez) y es la última vez que me ve el pelo. Pero vamos, ni cenar ni hostias, cojo a mi perro y se come su cena, su uñero y su puta vida restante sin volver a verme.
Sigue aguantando ciertas actitudes y es posible que la próxima no vaya al perro.