Por lo que cuentas, es increíble el morro que le echa tu hermana. Que sin aportar nada de dinero esté exigiendo a su pareja que corra con todos los gastos de sus hijos me parece fatal, además, gastos que no son estrictamente necesarios. Ya ha tardado tu cuñado en plantarse y decirle que hasta aquí.
Tu hermana podría dedicar toda la energía que gasta en buscar actividades que no puede permitirse para sus niños en buscar un trabajo para ella, y aportar algo para variar. De lo contrario, creo que es cuestión de tiempo que tú cuñado abra los ojos y la deje, y con razón.