Yo vivi con una tia que era SÚPER guarra, tan guarra que yo hasta entonces no sabía que un ser humano podía ser así. Dejaba el baño que daba miedo entrar.
Tuvimos varias discusiones con ella y parece que pasaba de nosotras. Una mañana, le dejé un folio pegado en la tapa del vater y le escribí POR FAVOR LIMPIA TU PROPIA MIERDA. Cuando llegue del trabajo había quitado el folio y nunca me comentó nada. Al menos después de eso ya no volvió a dejar zurraspas.