Hola preciosa… jope, qué duro.
Leyéndote creo que te has desenamorado, pero que ves en él una persona que te quiere mucho y, como tú dices, una zona de confort y eso siempre genera algo de dependencia emocional. Y es normal, no es nada raro, pero sí algo que atajar. Es difícil tomar la decisión de dejarlo de un día para otro, pero cuando ya llevas tiempo sufriendo y sin que él tome las riendas de su vida, es lógico que te hayas desgastado y desilusionado y que haya afectado a los pilares de la vida que tú quieres construir con él. Porque cuando se quiere una vida en común, las circunstancias del otro son fundamentales. Y un momento puntual se supera remando juntos, pero cuando es una forma de vida, una pasividad constante… pues entiendo perfectamente que te haya quemado la situación.
Seguramente tú seas de personalidad «cuidadora», yo también lo soy. Y el hecho de blindarle tu apoyo desde el inicio y saber que se refugia en ti, te ha unido más a él, lo ha hecho todo más «intenso». Pero ahora bien, yo creo que tienes que tomar la decisión de mirar por ti y buscar tu felicidad y un proyecto de vida sin angustias. Cuesta mucho muchísimo, tenemos interiorizado que lo que duele es que te dejen, pero dejar (y más cuando no te han hecho nada grave, simplemente que no te dan lo que necesitas) duele muchísimo y es dolorosísimo. Así que no dudes (si puedes) en buscar ayuda y terapia, te van a enseñar mucho sobre autoestima y amor propio que seguro te viene bien y te ayuda a pensar con claridad. Si no puedes permitírtelo, intenta hacer meditación online (hay gratuitos y quizá te ayuda a aclarar tus ideas). Sal, despejate, busca amigas con las que hacer cosas que te apetezcan realmente (hay grupos en telegram de chicas que organizan quedadas con planes chulísimos) y en definitiva, búscate a ti misma para encontrar respuestas y darte cuenta que no estás sola sin él. Sólo en total libertad podemos elegir.
Ánimo.