Ojalá me equivoque y no sea el mismo caso, pero mi tío vino un día a las 2 de la mañana a mi casa, a casa se su hermana, diciendo que necesitaba 800€ con exactamente el mismo discurso que tu hermano. Poco tardamos en enterarnos de la gran adicción al juego que tiene. Y de ahí, el infierno. A mis padres les ha devuelto el dinero, a mí abuelos, es otra historia. Se ha fundido en vida toda su herencia y la de mi madre. Y cuando mis abuelos fallezcan… Veremos qué viene.
No lo dejes pasar. No pinta nada bien.