Cómo hija de un padre tradicional, a la que le han obligado a presenciar y formar parte de rituales que me aburrían soberanamente, diré que a parte de un mal rato, obligando a los niños a ver algo que les aburre y que no terminan de entender, lo único que consigue es que lo aborrezcan con todas sus ganas.
Así que estoy contigo en eso, y espero cuando se le pase el cabreo a tu pareja lo podáis hablar, para enfocar el tema de otra manera, si tan importante para él que compartan sus tradiciones.
Por otro lado también te digo que si el comentario de «desautorización» fue delante de los niños, a mí también me habría enfadado, no por el tema en cuestión, sino porque me habría hecho sentir eso, desautorizada delante de los hijos si yo digo una cosa y mi pareja dice la contraria delante de ellos. Es que así es como comienzan las implicaciones de «poli bueno, poli malo» y a larga lo único que se consigue, si se mantiene la dinámica, es que los hijos vean como autoridad a uno si y a otro no.
Espero que lo solucioneis pronto. Mucho ánimo.