Para mí es un proceso y una cadena de sensaciones.
Por ejemplo, me excita muchísimo cuando va bien vestido, porque irónicamente me entran ganas de desnudarle (lo de hacer sexo con su traje puesto ya lo probamos, me corrí y tuvo que llevarlo a la tintorería). Y a partir de aquí cada nuevo paso me excita más que el anterior, cuando ya está desnudo y puedo verle con el pene bien duro me parece precioso, porque sé que si está así es porque le excito yo, entonces la sensación es recíproca.