Hola guapa, no me parece ninguna tontería porque estuve con un chico para el que el baile también era todo un mundo. Yo le dije que me enseñara, probar con él y tal, porque sabía que para él era importante. Pero luego no me veía yendo a clases. Una cosa es bailar los dos donde sea, enseñarme algunos pasos, pasarlo bien y otra es hacer yo una actividad obligada fuera de mi horario laboral. No. Ni hablar. Las actividades que se hacen fuera de la jornada laboral y doméstica son para disfrutarlas. Si yo soy la tía más feliz del mundo en pintura o en yoga, para qué voy a ir a bailar salsa 4 horas a la semana. Pero vamos, del mismo modo que yo no me iba a enamorar de nadie porque le encantara el senderismo. Que los hobbies son importantes, pero no vinculantes.
Con esto te quiero decir, que nadie se va a enamorar o desenamorar de ti porque no te guste bailar salsa. No lo disfrutas, ya está. Otra cosa sería que no disfrutaras de tiempo de calidad con él. Pero si hacéis cosas juntos y os va bien, que se vaya a bailar él cuando quiera y tú haz lo que te guste. Olvídate de complejos, eso sí, no dejes de hacer algo porque te sentías insegura haciéndolo. Si el único motivo es ese, pero por dentro de mueres de ganas de hacerlo, pues enfrenta ese temor. Pero si lo que de verdad te pasa es que no te apetece nada y el único motivo para intentarlo es tu pareja…pues mira…
A mí me encanta la natación y no necesito que mi pareja venga a nadar conmigo. Se pueden tener vidas comunes perfectamente sin compartir todas las actividades. No es un estilo de vida, es un simple hobbey.
Pero sí, a mí durante algún tiempo también me preocupó eso y al final son simplemente inseguridades. Tú le ofreces mucho más que eso. Y si encima no eres nada celosa y te parece perfecto que baile con quien sea, pues mira, el problema lo tiene él, no tú.
No le des importancia. Habla con él y dile que no te motiva bailar, que te encanta el tiempo que pasáis juntos en otros momentos y eres feliz de que disfrute sus aficiones, pero que tú tienes otras.