Está claro que cada uno hace con sus hijos lo que quiere. Yo desde los dos años me iba los fines de semana sola con mis abuelos al pueblo y mi tía me llevaba a la playa muchos fines de semana por qué mis padres no podían y he sido la niña más feliz del mundo pasando ese tiempo con ellos. Y mis padres tenían tiempo para ellos solos. Y yo me he quedado a mis sobrinos para que sus padres se fueran a cenar y tener tiempo para ellos.
Mi tía sin embargo cuando tuvo a su hijo no lo quiso dejar nunca sin estar ellos y así paso que por un problema mi primo se tenía que quedar una noche con nosotros porque ellos se tenían que ir y a las 11 de la noche tuvieron que volverse por qué no había manera con el niño, llorando y gritando que ahí no dormía… Y hasta los 11 años el niño no quiso dormir sin que estuvieran sus padre al lado.