El problema es que nadie es feliz con lo que tienen y están obsesionados con llegar a más. Pueden tener pareja, casa y una familia que seguirán buscando con desesperación la dopamina irreal que genera el estar enganchado a las redes y el constante movimiento de gente nueva.
Estar siempre insatisfecho es un problema a tratar con el psicólogo pasa que no conviene darle mala imagen a las redes o se les caerá el chiringuito.