En realidad, has mandado ese WhatsApp esperando una reacción por parte de él. Que «se diera cuenta», que viera que te va a perder, que de repente sus sentimientos cambiaran y te confesara su amor eterno… Créeme, nos ha pasado a todas. Y la caída es aún más dura. Porque eso no pasa y, además, resulta que has cortado con el. La teoría de lo que hay que hacer es muy fácil de decir y muy dolorosa: aguanta el tirón. Ya has reunido el valor, no des marcha atrás. Cada día será mejor que el anterior, cada mañana estarás un poquito más cerca. Y, antes de que te des cuenta, podrás tener la vida que mereces. Alguien que te quiera de verdad y con el que poder tener una relación de verdad.