Los agravios comparativos son un asco y es normal que te moleste que con tu hijo no tenga ese detalle. Lo único que se me ocurre a modo de pequeña venganza es que te olvides algún año de su cumple de tu cuñado, o del santo si lo celebra. Te desquitas por una vez y luego sigues adelante. Guardar rencor es una pérdida de tiempo.