Preciosa no te preocupes por lo humilde que sea tu casa. A tus amigos no les va a importar. Yo me crié en una cada vieja y pobre con goteras y he pasado muchos apuros que he podido tener una vivienda en condiciones. A mis amigos nunca les ha importado venir a verme en mi ruinosa casa no a ningún otro lugar. Siempre eran bien recibidos y aunque a mí me daba mucha vergüenza, ellos siempre fueron muy comprensivos. Tus amigos van a entender que no todos tenemos la misma suerte ni economía.