Si te sigues rallando, es que los problemas siguen ahí y no van a irse por muchos momentos bonitos que haya. No puedes llegar a casa y sentir ese desajuste. Tu pareja tiene que ser un apoyo seguro, no todo es perfecto siempre pero te tiene que transmitir tranquilidad y bienestar. Si sigues sin ser feliz, estarás en un bucle de dejarlo y volver hasta que acabes quemada y agotada. No te queda otra que tener una conversación larga con tu pareja y ver si lo vuestro tiene solución. No te dejes llevar por el momento dulce cuando estáis juntos, tenéis que afrontar esa conversación incómoda. Después de hablarlo, tendrás una base mejor para tomar la decisión que sea mejor para ti.