Para encontrar a tu príncipe azul hay que besar sapos, nena. Ojalá pudiéramos dar con el bueno a la primera, pero eso es imposible (o más bien poco probable). Además te puedo decir que teniendo experiencias es como aprendes qué quieres y qué no quieres en tu vida (podrás comparar). Puedes pensar que te gusta el chocolate, pero es que chocolate hay blanco, negro, con leche, con almendras, a la taza, en bombones… Es más, siéntete afortunada de haber esquivado la bala. Imagínate haber tenido una hipoteca o hijos con ese gilipollas…
No está mal tener un ideal romántico, lo que no está bien es sentirte frustrada si no lo consigues todo como tú quieres punto por punto. Tu vida aún está plagada de primeras veces que puedes disfrutar tú misma y con otra persona