¿Cómo que no sabes qué hacer? Pues plantarle cara y ponerle límites, obviamente. «¿Oye, no te parece una falta de respeto decirme estas cosas cuando estás casado con mi amiga? Te agradecería que pararas».
Y bueno, yo tendría una conversación con mi amiga, la verdad, porque no entiendo cómo puede estar feliz con un individuo así…