Denuncia lo, por favor, al Colegio de Fisioterapeutas. Me da vergüenza compartír profesión con ese individuo, que ya sabemos que garrulos y faltosos los hay en todas las profesiones, pero la nuestra es de especial vulnerabilidad por la desnudez precisamente. Me da igual que sea de confianza de la familia ni leche, a mi no se me ocurre entrarle a un paciente con un «has engordado», ya para empezar, y tampoco hablar de su conocimiento o de su relación de pareja. Denuncia, por favor, hazle un favor a nuestra profesión.