Yo, de muy jovencita, quería las cosas como tú. Un primer beso, primer amor, primera vez, matrimonio… Todo con la misma persona. Yo lo vi en casa con mis padres. Se lo vi a mis tíos. A mis abuelos. Y lo quería para mí.
Y así me vi en una relación espantosa de cuatro años en la que él ejercía un control horrible sobre mí mientras que mantenía varias relaciones paralelas. Y me dejó, y se me cayó el mundo encima.
Pero ¿sabes qué? Que aprendí que mejor sola que mal acompañada. Y que el amor no duele. Y que el mito del amor romántico está muy bien, pero está aún mejor encontrar a alguien que te quiera bien y libre.
Un abrazo.