Te comprendo muchísimo. Yo también me fui de casa de mis padres con 33 porque mientras sacaba el doctorado y encontraba un trabajo que me permitiera mantenerme… ¡imposible antes!
Mis padres se quedaban juntos, de hecho también se quedaba mi hermana pequeña con ellos, pero les quiero tanto que al principio me parecía un mundo. Con el tiempo normalizas la situación, y ahora con las videollamadas, wasap, etc. es todo mucho más llevadero. ¡Ánimo y mucha suerte en tu nuevo trabajo!