Deberías entonces sacar un cálculo de alquiler. Luego ver cuánto estás gastando tú en las reformas y ver si, aún así, sigue valiendo la pena. Puede ser que en este proceso estés gastando más de lo que gastarías en el alquiler de un piso compartido. O no. Pero hasta un «presupuesto» y no que las reformas que paguen no superen eso al mes.
¿Que no es lo mismo que tú habías ofrecido con el departamento de tu abuelo? Pues no, claro que no. Por eso, debes ver si en términos de costos te está compensando más que buscar un cuarto en un piso compartido.