Consejos desde mi experiencia. Ve a las pruebas con gente con tus gustos, respetuosa y que te conozcan.
Te casas, pero no es un concurso, es tu día, es tu boda, disfrútala.
No te compres el vestido muy pronto ni guardes mil fotos en el móvil. Te sacarás más de esos defectos.
Yo me casé en una época que tenía una talla “estándar” y aún así me planté en pronovias para pedir la cita en persona para asegurarme que me cabrían los vestidos del probador jeje del miedo que tenía. Y me raye por mil cosas hasta la boda aunque me vi súper guapa y fui feliz. Y tenía los brazos gordos? Pues si son mis brazos con los que agarro a mi marido y agarre mi ramo ;)