Tu madre no tiene una cámara que compruebe si has dormido o no con él. Nos han enseñado a ser sinceros y a ir siempre con la verdad por delante, pero a veces una mentira piadosa es la única salida.
«No, mamá, tranquila. Hemos dormido en cuartos separados.»
Y te quitas un dolor de cabeza hasta encontrar el modo de independizarte, momento en el cual ya no podrá husmear porque en tu casa, tus normas.