Lo importante aquí no es lo que hagan los demás, sino cómo te sientes tú. Independientemente de orientaciones sexuales, eres tú la que lo tiene que practicar así que si fuese tú, usaría la técnica de «lo que te digan las tripas»… sí te sientes incómoda o no te gusta, directamente no lo hagas, ni por amor.
Parece ser que todavía está muy arraigada la creencia de «hacer lo que sea por amor» y, en mi opinión, no es saludable y ni siquiera se le puede llamar amor.
Amor es compartir y dejar ser a cada cuál, y sí tú no te ves preparada para esa práctica no estás dejando de amar a nadie por ello.
Hay que comenzar a derribar esas limitaciones que nos llevan a hacer lo que no queremos porque estamos en una relación o vínculo.
Lo dicho, sí las tripas te dicen no…pues no, y si es al contrario a disfrutarlo como otra cosa más.
Que no te detenga, límite o arroje los sentimientos hacia un otro antes que hacia tí misma.